(por Hernán Casciari) A mí lo que más bronca me da en todo el mundo es que sigamos usando refranes pasados de moda, como por ejemplo la clase de cuchillo que hay en la casa del herrero. Con la mano en el corazón, ¿alguien vio alguna vez a un herrero? No. ¿Alguien sabe qué carajo era un herrero? Menos. ¿Entonces por qué usamos esa frase? ¡Porque somos cómodos! Es increíble que en plena época del microondas sigamos diciendo que en todas partes se cuecen habas. ¡Mentira señores, ahora las habas vienen en lata! Por eso y muchas cosas más, en el artículo de hoy vamos a acabar de una vez por todas con esta farsa.
Hay algo que está claro: no podemos prescindir de los refranes. Nadie sabe por qué, pero dos por tres nos vemos en la obligación de ilustrar lo que decimos con una frase hecha, más o menos ingeniosa, de autor anónimo o popular. ¿Por qué? Porque somos pelotudos.
PARA ALGUNOS EXPERTOS, LAS CONCLUSIONES DEL ESTUDIO SON "SIMPLISTAS"
(Por Graciela Gioberchio) Se trata de un trabajo de investigadores europeos, que relacionaron el nivel intelectual de académicos con la religiosidad. El jefe de la investigación, el irlandés Richard Lynn, ya despertó polémica con estudios sobre inteligencia, raza y sexo.
Inteligencia y religión no van de la mano, al menos para un grupo de investigadores europeos que apoya la teoría de que las personas con cociente intelectual alto tienen menos creencias religiosas. La polémica está servida.
Expertos en el tema señalan que las conclusiones del trabajo son "simplistas" porque, según explican, además de la medida de la inteligencia se trata de un abordaje complejo, que requiere considerar factores socio-culturales. El trabajo está firmado por Richard Lynn, profesor de psicología en la Universidad de Ulster, en Irlanda del Norte, en asociación con Helmuth Nyborg, de la Universidad de Aarhus, Dinamarca, y John Harvey, sin afiliación universitaria. Afirman que, en relación a la población en general, los académicos son menos religiosos o tienden a creer menos en Dios. Será publicado en setiembre en la revista académica Intelligence .
(Por Orlando Barone) El periodista estrella y el anónimo; el periodista rico y el pobre; el periodista de izquierda y el de derecha; el que nunca acaba de ubicarse; el que se ubica donde más le conviene; y el que se ubica donde lo ubican sus principios: el 7 de junio celebran su día. Hay periodistas que no pueden celebrarlo porque han sido despedidos; y otros, porque aunque son periodistas tienen que trabajar de otra cosa. Hay periodistas y periodistas. Y periodistas. No sé si entiende. Un periodista no es igual a una empresa periodística. Como un trabajador no es igual a sus empleadores. Ni el apicultor es socio de la abeja, ni produce la miel sino que la vende. Es probable que a la mayor parte de los periodistas nos defina más el error que el acierto; más la superficie que lo profundo. Y más la mutación que la coherencia. No solo a los periodistas les pasa esto: sino a toda la especie humana. Aunque hay algunos que se sienten tan puros que hasta los ángeles se sentirían impuros. No hay que envidiarlos. Porque a veces la sociedad se da cuenta. Pero otras no se da cuenta y los alaba. Ser periodistas nos hace responsables o irresponsables; nos hace mejores o peores. Nos hace. No todos pueden pasar por el ojo de una aguja. Y nadie puede arrojar la primera piedra ni recoger la última. Estamos en escena sin ser artistas; hablamos sobre el mundo sin ser sabios; relatamos hechos que vemos y que no vemos y que creemos que vemos. Y a veces nos engañamos y a veces engañamos y a veces nos engañan. Nuestro lugar es el de los voceros de la aldea; el de mensajeros de la realidad; el de relatores de lo grande y de lo minúsculo. Desde una guerra a una kermese; desde una tragedia a una fiesta.
(por José Luis Barbería) Unos 200 niños polacos de un campo de refugiados austriaco llegaron en 1946 a Barcelona en una operación de la Cruz Roja. Eran niños rubios "de aspecto germano" robados por los nazis o fruto de experimentos para crear la superraza aria. Algunos volvieron a su país, otros fueron a EE UU. Varios de ellos relatan a EL PAÍS su drama de desarraigo e identidad perdida.
Oh, no… y ahora… ¿quién podrá ayudarnos? La cuestión es que no se trata del Chapulin Colorado sino de lo que va a pasar en la 8ª temporada de Smallville: Lex Luthor (Michael Rosenbaum) se va… sí, es cierto… si querés la noticia completa, la encontrás en esta página… para compensar, se vienen dos nuevos villanos… uno es Doomsday (¿cómo? ¿no había matado a Superman, éste…?) y el otro una lady que todavía no sabemos quién es… duda: ¿cuándo aparece Lori Lemaris…? Jee… por lo menos Miguelito no va a tener que afeitarse más la bocha…
La mejor forma de distribuir tu música libre en la red es llamarte Trent Reznor o tocar en Radiohead. Como supongo que no muchos cumplirán con este requisito, he creado esta pequeña guía a partir de mi experiencia distribuyendo mi propia música de forma libre por la red. Obviamente, seguir los pasos que expongo a continuación no te llevará a la fama, ni ganarás cantidades ingentes de dinero; pero sí que puede servir de base para empezar a hacerte conocer en Internet, o como tutorial para principiantes, o simplemente como curiosidad. Seguí leyendo en el blog original.
Hace cuarenta años, el 3 de abril de 1968, se estrenó en Nueva York la película 2001: una odisea del espacio, basada en un relato corto de Arthur C. Clarke, y el género cinematográfico de la ciencia-ficción nunca volvió a ser el mismo. Por esas casualidades del destino, Clarke falleció hace pocas semanas, el 19 de marzo del 2008. Sin embargo, su visión del futuro de la humanidad, transmitida en una abundante producción de libros, le sobrevivirá durante mucho tiempo, y uno de sus grandes legados será dicha película.
Aquí está el video ganador de la categoría Comedy. Se llama Potter Puppet Pals in “The Mysterious Ticking Noise”. Si querés ver el resto de los videos ganadores, están acá.
El siguiente es un mail enviado a Tecnozona por el lector Alejandro Janson:
SE ACABARON LOS PROBLEMAS DE ORTOGRAFIA
La Real Academia de la Lengua dará a conocer próximamente la reforma modelo 2008 de la ortografía española. Esta columna obtuvo, con carácter exclusivo, un documento reservado que revela cómo se llevará a cabo dicha reforma. El programa tiene alguna inspiración, al parecer, en un plan quinquenal que alguien propuso para la germanización el inglés. Será, pues, una enmienda paulatina, que entrará en vigor poco a poco, para evitar confusiones. La reforma hará mucho más simple el castellano de todos los días, pondrá fin a los problemas de ortografía que tienden trampas a boxeadores, economistas y arquitectos, y hará que nos entendamos de manera universal quienes hablamos esta noble lengua.